Un poco de nuestra historia
¿Qué ocurre cuando lo que buscas para tus hijos no existe? Que decides crearlo.
2015: La semilla de un sueño compartido
Mayrit Escuela Activa no nació en un despacho, sino en las conversaciones de un grupo de familias que compartían una misma inquietud. Buscábamos un lugar donde el bienestar emocional fuera la base de todo, donde se respetaran los ritmos de cada niñ@ y donde aprender volviera a ser una experiencia placentera, llena de asombro y curiosidad.
En septiembre de 2013, decidimos dejar de buscar y empezamos a construir. Abrimos nuestras puertas en 2015 con la certeza de que otra educación no solo era posible, sino necesaria.
2018: Un hogar diseñado para la infancia
Nuestro crecimiento nos llevó en 2018 a nuestra sede actual en Pozuelo de Alarcón. Este espacio no fue elegido al azar: fue diseñado mano a mano por nuestro equipo pedagógico y arquitectos que entendieron que el entorno es el «tercer maestro».
Creamos un lugar seguro, luminoso y lleno de posibilidades, pensado para ser «colonizado» por los niños y niñas, respetando estrictamente todos los marcos legales y de seguridad, pero sin perder nunca la calidez de un hogar.
Más que una escuela, una comunidad sin ánimo de lucro
Hoy, Mayrit es un Centro Internacional homologado (Infantil, y Primaria) que sigue fiel a su esencia original: somos un proyecto sin ánimo de lucro.
Gestión con propósito: Los ingresos se reinvierten íntegramente en la viabilidad y mejora del proyecto pedagógico.
Una red de apoyo: Aunque el equipo pedagógico lidera el día a día, nuestras familias son el sostén y la red que hace latir la escuela. Desde la organización de fiestas hasta la creación de materiales para los talleres, cada mano cuenta.
Vínculos reales: Seguimos siendo esa comunidad donde familias y acompañantes caminamos juntos para proteger el derecho de cada niño a ser el protagonista de su propio desarrollo.
El futuro lo escribimos juntos
Nuestra historia no es algo estático; es un proceso vivo que se nutre de cada nueva familia que llega con la misma ilusión con la que empezamos en 2015.
