Cómo se trabaja en Mayrit: El aprendizaje en acción
En nuestra escuela, el conocimiento no se transmite de forma unidireccional; se construye a través de la experiencia, el asombro y el respeto por los procesos de vida.
Aquí te contamos cómo hacemos realidad nuestra pedagogía cada día:
Aprendizaje Autodirigido: El motor de la propia voluntad
En Mayrit, el/la niña no espera a que se le diga qué aprender. El aprendizaje autodirigido nace de su propia iniciativa y curiosidad innata.
Elección con propósito: Ellos y ellas deciden a qué reto enfrentarse, seleccionando los materiales y el tiempo que desea dedicarle.
Responsabilidad y confianza: Al ser dueños de su proceso, desarrollan una autonomía real y una confianza sólida en sus propias capacidades para resolver problemas y adquirir nuevos conocimientos.
Proyectos: Investigando el mundo con sentido
Los proyectos en nuestra escuela no son temas impuestos, sino hilos conductores que surgen de los intereses del grupo o del individuo.
Conexión de saberes: A través de un proyecto, los niños y las niñas integran matemáticas, lenguaje o ciencias de forma orgánica, viendo la utilidad real de lo que aprenden.
Colaboración: Muchos proyectos nacen del diálogo en la asamblea, fomentando el trabajo en equipo y la búsqueda conjunta de soluciones.
Propuestas Guiadas: Desafíos para el asombro
Junto a la libre elección, los acompañantes diseñan propuestas específicas para ampliar el horizonte de l@s niñ@s.
Nuevos escenarios: Son invitaciones a explorar materiales o conceptos que el niño o la niña quizás aún no ha descubierto por sí solo.
Andamiaje pedagógico: El adulto prepara la propuesta con un objetivo claro, observando cómo el niño/la niña interactúa con ella y ofreciendo el apoyo justo para que pueda superar el desafío por sí mismo.
Juego Libre: La forma más alta de investigación
El juego es la actividad principal de la infancia y el eje de nuestro día a día.
Despliegue de la creatividad: Sin guiones impuestos, el y la niña utiliza su fuerza creadora para simbolizar la realidad y procesar sus emociones.
Herramientas sociales: Jugando libremente es donde realmente se ponen en práctica la empatía, la negociación y el respeto por el otro.
Forest School: Naturaleza como aula y maestra
Nuestra propuesta de Forest School saca el aprendizaje fuera de los muros de la escuela para conectar con lo esencial.
Desarrollo motor y sensorial: El entorno natural ofrece desafíos físicos y estímulos que ningún aula cerrada puede replicar.
Conciencia ecológica: Al crecer en contacto directo con los ciclos de la tierra, los y las niñas desarrollan un respeto genuino y una sensibilidad profunda hacia el medio ambiente.
Mayrit más allá de las aulas
Entendemos la escuela como un engranaje vivo de la sociedad.
Contacto con la realidad: Salimos al exterior —bibliotecas, transporte público, comercios— para que el aprendizaje sea un diálogo constante con la comunidad y el entorno urbano.
Celebraciones & Rituales: Honrar la vida y el sentido de pertenencia
En Mayrit, no solo aprendemos, también celebramos el camino que recorremos juntos. Los rituales son los anclajes que dan seguridad al niño y fortalecen nuestra identidad como grupo.
Homenaje a los ciclos: Celebramos los solsticios y el paso de las estaciones para conectar con los ritmos de la naturaleza y entender nuestro lugar en el mundo.
La vuelta al sol: Los cumpleaños son momentos sagrados donde el niño o la niña celebra su vida rodeado de su comunidad y, si lo desea, de su familia.
Rituales cotidianos: Desde la asamblea inicial hasta los momentos de despedida, estos rituales diarios aportan estructura, calma y un profundo sentimiento de pertenencia.
Si sientes que nuestro modelo resuena con lo que deseas para tu familia, te invitamos a dar el siguiente paso. Queremos escucharte, conocer vuestras necesidades y mostrarte cómo cuidamos cada detalle en el día a día de nuestra escuela.
